En aplicación de legislación de excepción, las fuerzas de seguridad detuvieron y recluyeron arbitrariamente a personas civiles sospechosas de apoyar a un movimiento armado de oposición dirigido por tuaregs. Según informes, al menos dos personas civiles fueron ejecutadas extrajudicialmente por el ejército, y dos periodistas, a quienes Amnistía Internacional consideró presos de conciencia, fueron detenidos por sus presuntos vínculos con el movimiento armado tuareg.
Información general
En febrero, un movimiento armado de oposición dirigido por tuaregs, el Movimiento de los Nigerinos por la Justicia (Mouvement des Nigériens pour la justice, MNJ), activo en la región de Agadez, en el norte del país, organizó un levantamiento en demanda de una mejor aplicación del acuerdo de paz que había puesto fin a la insurrección tuareg en 1995; en particular, exigía la aplicación de las disposiciones sociales y económicas del acuerdo. Grupos de este movimiento atacaron intereses mineros en el norte del país, rico en yacimientos minerales, y mataron a más 40 soldados y secuestraron a decenas de personas más.
En agosto, el presidente, Mamadou Tandja, declaró el estado de excepción en Agadez durante tres meses. Esta medida concedió a las fuerzas de seguridad atribuciones adicionales, que les permitían detener a personas sospechosas y tenerlas recluidas por periodos superiores a las 48 horas de prisión preventiva establecidas por la ley. En noviembre, el estado de excepción se prorrogó otros tres meses. A pesar de los llamamientos de la sociedad civil y los partidos políticos para que se entablaran conversaciones con el Movimiento de los Nigerinos por la Justicia, el presidente Mamadou Tandja no dudó en tachar a los miembros de éste de «bandidos y traficantes de droga».
Detención arbitraria, tortura y homicidios
Las fuerzas de seguridad detuvieron en la región de Agadez a decenas de civiles, algunos de los cuales fueron, al parecer, torturados. Muchos fueron detenidos tras ataques del Movimiento de los Nigerinos por la Justicia. La mayoría quedaron en libertad días o semanas después sin cargos ni juicio, pero al menos cinco, entre ellos Issoufou Matachi, ex líder de un grupo armado de oposición tuareg, fueron trasladados a la capital nigerina, Niamey, en septiembre. Al concluir el año continuaban detenidos.
- En mayo, tres hombres de entre 65 y 85 años, Abtchaw Kunfi, Abbe Kunfi y Kalakoua Immolane, murieron, según informes, a manos de miembros de las fuerzas de seguridad en Tizirzait. Se pensaba que los habían matado porque, como uno de ellos poseía un teléfono satélite, se sospechaba que tenían vínculos con el Movimiento de los Nigerinos por la Justicia.
- En diciembre, miembros de las fuerzas de seguridad detuvieron a siete hombres que se dirigían a Agadez en automóvil y los mataron. Los cadáveres presentaban numerosos signos de tortura, como quemaduras de cigarrillos, así como heridas de bala en el rostro y el pecho.
Ataques contra la libertad de expresión
Las autoridades impusieron un bloqueo informativo sobre los disturbios del norte del país. Suspendieron las emisiones de Radio France International (RFI) durante un mes y la publicación del periódico quincenal Aïr Info durante tres. Asimismo, hicieron formalmente advertencias a varios periódicos, como L’Evénement, Libération y L’Opinion.
Se detuvo a dos periodistas y se presentaron cargos contra ellos por vinculación con el Movimiento de los Nigerinos por la Justicia. Amnistía Internacional consideró a ambos presos de conciencia, detenidos únicamente por sus actividades profesionales pacíficas y legítimas.
- En septiembre, Moussa Kaka, director de la emisora de radio privada Radio Saraouniya y corresponsal en Níger de RFI, fue detenido en Niamey y acusado formalmente de «complicidad en atentado contra la autoridad del Estado», delito punible con cadena perpetua. El cargo parecía estar basado en el hecho de que Moussa Kaka había contactado por teléfono con miembros del Movimiento de los Nigerinos por la Justicia en el curso de su trabajo como periodista. En noviembre, un juez de instrucción determinó que las conversaciones interceptadas en que estaba basado el cargo contra el periodista se habían obtenido ilegalmente. El fiscal presentó una apelación contra esta decisión, que estaba aún pendiente al concluir el año.
- En octubre, el redactor jefe de Aïr Info, Ibrahim Manzo Diallo, fue detenido en Niamey y trasladado a la región de Agadez, donde estuvo recluido en régimen de incomunicación, bajo custodia militar, durante tres semanas y fue acusado de asociación con malhechores por su presunta vinculación con el Movimiento de los Nigerinos por la Justicia.
Informes de Amnistía Internacional
- Niger: Emergency legislation infringes non-derogable human rights (AFR 43/001/2007)
- Níger: Ejecuciones extrajudiciales y desplazamiento de la población en el norte del país (19 de diciembre de 2007)




