Siguió siendo elevado el índice de asesinatos, al igual que el de homicidios a manos de la policía en las comunidades socialmente excluidas de las zonas deprimidas de las ciudades. Los agentes de policía casi nunca rendían cuentas de sus actos y rara vez eran objeto de acciones judiciales por violaciones de derechos humanos. La discriminación y la violencia contra mujeres y gays eran un fenómeno generalizado.
Información general
En septiembre, el líder del Partido Laborista Jamaicano, Bruce Golding, fue elegido primer ministro después de 18 años de gobierno del Partido Nacional del Pueblo. Prometió combatir la delincuencia y la corrupción, redactar una nueva carta de derechos fundamentales y crear una comisión independiente para investigar las violaciones de derechos humanos perpetradas por miembros de las fuerzas de seguridad. En el periodo previo a las elecciones de septiembre, al menos nueve personas resultaron muertas y muchas otras heridas en los enfrentamientos registrados entre simpatizantes de partidos contrarios.
El índice de homicidios siguió siendo muy elevado: más de 1.500 personas fueron asesinadas durante el año. Las armas de fuego estaban al alcance de casi todo el mundo. La mayoría de las víctimas eran jóvenes pertenecientes a comunidades marginadas de las zonas deprimidas de las ciudades, mientras que los responsables solían ser miembros de bandas. Al menos 20 agentes de policía murieron también de forma violenta, en muchos casos cuando se encontraban de servicio.
En mayo, el Grupo de Trabajo para la Reforma del Sistema Judicial Jamaicano hizo público un informe preliminar que contenía amplias recomendaciones sobre esta materia. Sin embargo, al finalizar el año no se había elaborado todavía un plan concreto para su aplicación.
Prosiguió el estudio sobre la reforma de la policía, emprendido por el gobierno anterior. Sin embargo, suscitaba preocupación que no se consultara a las organizaciones de derechos humanos.
Policía y fuerzas de seguridad
Aumentaron las denuncias sobre brutalidad policial. Según la Oficina de Investigaciones Especiales, la policía mató a 203 personas entre enero y septiembre, cifra notablemente superior a la de 2006. La mayoría de las víctimas pertenecían a comunidades marginadas de las zonas deprimidas de las ciudades. Aunque la policía aseguró de forma sistemática que los homicidios se habían producido como consecuencia de tiroteos con bandas de delincuentes, muchos testigos afirmaron que se había tratado de ejecuciones extrajudiciales. La corrupción policial y la desconfianza en la policía siguieron siendo la norma.
Continuó la impunidad por los abusos policiales y los responsables siguieron sin rendir cuentas ante los sistemas de justicia y seguridad.
- En julio, la policía hirió a un joven de 18 años, Ravin Thomas, cuando visitaba a su tía en un barrio marginal de Kingston. Ocho soldados y dos agentes de policía le dispararon al cruzarse con él mientras perseguían a un sospechoso. Cuando lo introdujeron en un todoterreno de la policía para llevarlo a un hospital, sólo estaba herido en un hombro y en un brazo. Cuando su tía llegó al hospital, había muerto. Según la autopsia, el cadáver presentaba cuatro heridas de bala, una en el rostro y otra en el mentón. La policía registró el incidente como un tiroteo. Al finalizar el año, la Oficina de Denuncias contra la Policía y la Oficina de Investigaciones Especiales estaban todavía investigando el caso.
- En septiembre, la policía disparó en Grants Pen a un joven de 18 años, André Thomas, en un brazo y una pierna. Estaba todavía consciente cuando lo introdujeron en un vehículo de la policía para conducirlo a un hospital. Cuando su padre llegó al centro hospitalario, había muerto. El cadáver presentaba heridas de bala en todo el cuerpo, entre ellas una mortal en el estómago. El padre de la víctima denunció que agentes de la policía local lo habían amenazado algunos días después del incidente. Los agentes no dieron señales de vida ni devolvieron su vehículo hasta cuatro días después de producirse los disparos. En diciembre fueron acusados de intentar desviar el curso de la justicia y de asesinato. Estaba previsto que se celebrara el juicio en 2008.
Violencia contra mujeres y niñas
Aunque la violencia sexual contra mujeres y niñas estaba muy extendida en todo el país, las autoridades no llevaron a los responsables ante la justicia. Siguió aumentando la propagación del virus del sida entre las mujeres y las niñas, y las personas infectadas sufrían discriminación.
Al finalizar el año, todavía estaba pendiente de aprobación definitiva en el Parlamento un anteproyecto de ley encaminado a brindar una mayor protección jurídica a las mujeres y los menores, por ejemplo, tipificando como delito la violación conyugal y aumentando las penas para los autores de actos de violencia sexual.
Discriminación
Se registraron varios episodios de violencia, algunos de carácter multitudinario, contra personas consideradas gays.
- El 8 de abril, una multitud rodeó una iglesia de Mandeville y lanzó objetos por una ventana situada en la parte posterior del templo. El ataque iba dirigido contra los asistentes a un funeral, a quienes la multitud consideraba gays.
Pena de muerte
No se ejecutó a nadie en 2007; la última ejecución en Jamaica tuvo lugar en 1988.
El nuevo gobierno anunció que en el Parlamento se celebraría una votación libre sobre la reanudación de los ahorcamientos en la que se permitiría a los parlamentarios votar según sus convicciones personales.
Informes y visitas de Amnistía Internacional
- Delegaciones de Amnistía Internacional visitaron Jamaica en marzo y en septiembre y octubre.
- Jamaica: Opportunity to include the highest standards of international criminal law into national legislation to stop violence against women (AMR 38/001/2007)
- Jamaica: Open letter to the Prime Minister of Jamaica, Mrs Portia Simpson Miller, welcoming improvements to stop violence against women and encouraging new steps forward (AMR 38/002/2007)
- Jamaica: Amnistía Internacional condena la violencia homofóbica (AMR 38/004/2007)




